Pues parece que si. Parece que la vida me sigue regalando la mayor de sus sonrisas. Parece que mi Sol se ha inoculado una dobledosis de calor. Y yo debajo. Yo entre sus brazos. Entre sus rayos. Bebiendo calor.
Días de vinos. Días de risas. Días de todos y de mí. Días de entrar, salir, no avisar, no decir. Días de dibujar corazones en un papel y luego estrellar ese papel en el fondo de una papelera acostumbrada a engullir ceniza y colillas. Incinero mis recuerdos en cada calada. Lo convierto todo en humo. Y el humo en ceros. Entorno mis ojos para mirar hacia adentro. Para buscar mi reflejo sin espejo. Para encontrar a ese niño que solté de la mano no hace demasiado tiempo.
He dedicado muchos minutos de mi reloj (que, en efecto, no tengo) a pensar en cómo sería ese encuentro. En adornarlo con mil guirnaldas. En sonidos de trompetas flotando. En Jack Johnson sentado al borde del camino, justo en el punto intermedio entre él y yo, entonando Better Together con una media sonrisa ensalivada y pegada en su rostro.
Ya le veo llegar por el camino. Es él, no hay duda. La cabeza levemente torcida. Sus andares. Apreto mis manos cerrando mis puños para que, cuando le abrace, no me note los dedos ateridos por el miedo. Cada vez más cerca. Cada vez más Sol...
miércoles, 10 de enero de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
Sr. Arritmia.... Te conozco y no te conozco. Más bien no tengo ni idea de quién eres.
Pero leerte de refilón me ha traido a este, tu mundo, y no he podido saltarme ni una coma, ni un punto.
Por cierto, ¿tú eres "egoista" o eres "víctima"?... Ya , ya sé, ya contestaste.
¿Te doy la enhorabuena por tu blog, como suelen hacer los insensatos? O te conformas con que te diga que tus palabras son.... ya encontraré el adjetivo.
Un saludo.
Lu--na
Gracias por leer y por desvirgar los comentarios de este blog. Cualquier cosa que se le ocurra ya sabe donde venir a vomitarla. Será un placer.
Publicar un comentario